Todo comenzó cuando un mercader que había llegado a la ciudad hizo correr la voz de que "El sabio más sabio" llegaría al atardecer del día siguiente. La noticia estremeció a todos los ciudadanos. A algunos solo les excitó la curiosidad; a estudiantes, "sabios menos sabios" y prodigios, la esperanza. Tal fue así, todos se esmeraron para que la ciudad luciera espléndida. La noche pasó rápido con todas aquellas tareas y en la mañana, la ciudad entera descansó. Al atardecer del día siguiente, tal como se había anunciado por el mercader, "El sabio más sabio" apareció ante las puertas de la ciudad y esta lo recibió amablemente. Explicó que estaba fatigado y pidió una habitación dónde descansar.
Una semana pasó y nada se supo del él. En todo este tiempo nunca se lo vio fuera de la habitación. Tampoco nadie se animó a interrumpir su descansó.
El octavo día en la ciudad, abrió la puerta y vio que el pueblo entero había acampado alrededor de la habitación. Pidió atención y anunció que tomaría un discípulo. Las pruebas para la selección serían individuales para cada postulante. Dicho esto, tomó algunos alimentos que le habían dejado a los pies de su puerta y se encerró nuevamente.
La selección comenzó y cientos de estudiantes, “sabios menos sabios” y prodigios, hicieron fila detrás del puerta a la habitación. Uno por uno, esperaron su turno. Ansiosos por impresionar al “El sabio más sabio” llevaron objetos para realizar toda clase de demostraciones, algunos joyas; otros, alimentos. La fila avanzó rápido. Algunos postulantes entraban y salían en cuestión de minutos, otros solo estaban unos segundos. Medio día paso y ningún postulante había sido elegido. En el fondo de la fila y rezagado, un ignorante, vergonzoso finalmente llamó a la puerta. Esta se abrió y se le pidió que pasé y se siente. Luego el “El sabio más sabio” le formuló la misma pregunta que a todos los demás postulantes:
-¿Por qué he de tomarte como mi discípulo-?-
- Porque soy “el ignorante más ignorante” de los ciudadanos - respondió el ignorante
En la mañana del décimo día, “El sabio más sabio” y “”El ignorante más ignorante” partieron de la ciudad con rumbo desconocido.
Friday, October 13, 2006
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