Wednesday, August 30, 2006

La noche y el sonido

En el estrépito de la noche cada instante tiene su eco, toda caricia es un viaje. Un suspiro es un tornado; un llanto, una tormenta. Un bramido parece anticipar el fin del mundo, y un gemido esta cerca del sonido que algún astro haya perdido explosivo a la distancia. Dos almas son un solo latido acompasado, y una mirada, si se ve se escucha. En la noche todo tiene su sonido. Hasta el tiempo se delata, por querer parecer lento. Que cada mago escuche atento, lo que la noche canta. En el estrépito de la noche hablan las musas, que antes mudas, endosaban su tarea a los astros que de lejos observaban. Hablan, y con cada palabra inspiran astros nuevos; y con cada sonido, un mundo. Hablan, y sus labios derriten sueños que han de beber artistas insomnes, en busca del beso de una idea inmortal. Juegan y eligen en la noche, que embustera guarda su secreto, mientras distrae cómplice a unos pocos, con silencios y ornamentos bien pintados, titilantes por millones; hipnóticos como el caer del agua de lluvia. La lluvia, que en la noche es una orquesta, percutiendo la calma, gratuita e inmensa. La lluvia, que es a veces compañía, para el que no tiene un beso; o molestia, para el que no tiene abrigo. Es que a veces, en la noche, todo puede ser incierto. Un beso puede ser Buenas noches, pasión o rezo. Un grito, palabra, canto o secreto. La noche es como la noche, y para envidia del día es única, y para tristeza de los poetas, corta.

2 comments:

Anonymous said...

he aqui un escritor digno de lecturas

Anonymous said...

Y sí, todos sabemos que la noche es para los poetas. Me gusto. Nada en especial. Me gustó.