En la lejanía se podía divisar un paisaje oscuro lleno de penumbras, tintas de plumas olvidadas de escritores difuntos sobre su propia desesperanza. Arriba, un sol de medianoche eterno gobernaba las lágrimas de los desposeídos e indigentes tirando finamente de un hilo de agua atado a cada uno de sus lagrimales. Así como un espejo roto transmite una parte distorsionada de la realidad, las manos frías de ellos tampoco la perciben del mismo modo que nosotros no percibimos su sol de medianoche. Ellos no estaban muertos, pero la pérdida de la esperanza los mantenía en un estado semejante al de un alma perdida en los limites del tiempo. Atemporal o no, eso parecía ser todo; una eternidad de llanto hacia un sol tormentoso lleno de nubes. Dormidos, jugaban a desenredar la realidad que se les imponía, enredando sus lágrimas hasta quedar tan ajustados
que solo podían ver hacia el sol.
Thursday, September 15, 2005
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1 comment:
ESTO ES MUY BUENO. La verdad que tenes una magia particular para escribir ciertas cosas.
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